Acercamiento al tratamiento jurídico de las Aeronaves No Tripuladas en la legislación Venezolana

Recientemente Venezuela desarrollo todo un abanico normativo en torno a las aeronaves no tripuladas, comúnmente denominadas DRONE´s, dentro del cual regula aspectos como registro y matriculación, requerimientos de aeronavegabilidad, competencias y acreditaciones de la tripulación de vuelo a distancia, reglas de operación y certificación de trabajos aéreos.

La reciente regulación adopto el termino Aeronave Pilotada a Distancia (RPA por sus siglas en ingles) para referirse a estos dispositivos, definiéndolos como una “Aeronave no tripulada que es pilotada desde una estación de pilotaje a distancia” y diferenciándolo expresamente del término “Sistema de Aeronave Pilotada a Distancia” (RPAS por sus siglas en ingles), el cual se refiere a la aeronave como tal, como también a su estación o estaciones conexas de pilotaje a distancia, los enlaces requeridos de mando y control, así como a cualquier otro componente según lo especificado en el diseño de tipo.

Debido a esta diferenciación expresa los vocablos RPA como RPAS son invariables en singular y en plural, no deben usarse eses minúsculas “s” al final ni apostrofes.

El uso del término RPA para referirse a las aeronaves no tripuladas ha venido ganando popularidad en el mundo civil, por su distanciamiento y diferenciación con el término Vehículo Aéreo No Tripulado (UAV por sus siglas en inglés) utilizado normalmente en el mundo militar.

Ahora bien, la regulación venezolana va un paso más allá cuando no solo adopta el termino RPA, sino que además pasa a clasificar estas aeronaves según su peso, y lo hace de la siguiente manera:

  • Clase 1 Mini RPA: Peso menor a tres (3) kilogramos.
  • Clase 2 RPA Ligeros: Peso comprendido entre tres (3) y veinticinco (25) kilogramos.
  • Clase 3 RPA Livianos: Peso mayor de veinticinco (25) kilogramos hasta ciento cincuenta (150) kilogramos.
  • Clase 4 RPA Pesado: Peso mayor de ciento cincuenta (150) kilogramos.

La regulación no hace referencia si el peso a tomar en cuenta para la clasificación del RPA será el peso en vacío o el peso máximo de despegue.

En la norma también se establecieron requisitos generales que debe cumplir toda persona natural o jurídica que desee realizar operaciones con RPA, los cuales sintetizamos así:

  • Poseer una constancia de certificado o registro del RPA emitida por el Registro Aeronáutico Nacional.
  • Los miembros de la tripulación de vuelo a distancia deben poseer las competencias y credenciales requeridas por la Autoridad Aeronáutica.
  • El propietario o explotador de una RPA de cualquier clase debe mantener una póliza de seguro de responsabilidad civil vigente. Esta póliza debe ser validada ante la Autoridad Aeronáutica, excepto para operaciones recreativas de RPA de clase 1 y 2.

Se entiende por vuelos recreativos a los vuelos desarrollados por personas naturales o jurídicas empleando RPA y demás equipos de vuelo operados con el mismo propósito, con fines exclusivamente deportivos, recreativos o de competición.

Además, las operaciones de RPA de clases 1 y 2 con fines recreacionales y no comerciales que cumplan con los requisitos generales, no requieren de autorización expresa de la Autoridad Aeronáutica, pero deben ajustarse a las reglas de operación para RPA establecidas en la Regulación Aeronáutica Venezolana 91 (RAV 91).

No obstante, las operaciones recreacionales de RPA de clase 3 y 4 requieren autorización de operación expresa de la Autoridad Aeronáutica y deben presentar un plan de vuelo ante las dependencias del Control de Tráfico Aéreo (ATC).

Si embargo, cuando se trata de la realización de Trabajos Aéreos con RPA, el explotador debe cumplir con los requerimientos operacionales establecidos en la Regulación Aeronáutica Venezolana 30 (RAV 30), a los efectos de obtener el Certificado de Explotador de Trabajo Aéreo de RPA (ROC) y las respectivas Especificaciones de Operación (OpSpec), esto sin distinción de la clase de RPA que se pretenda utilizar.

Finalmente, debido a las novedosas aplicaciones prácticas y desarrollo vertiginoso de estas tecnologías aunado a su accesibilidad para el público en  general, en comparación con aeronaves convencionales, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI por sus siglas en inglés) no ha logrado consenso entre los Estados Miembros acerca de la denominación, clasificación y reglas de operación de estos dispositivos, lo que puede generar problemas legales a la hora de permitir su uso en espacios aéreos o rutas internacionales, y por que no, el ejercicio de derechos aerocomerciales.

 

Abg. Jean Carlo Galicki